Amigos...buenos días a todos
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El Señor nos manda a rendirnos ante El, no ante los problemas.
Cada día se nos presentan dificultades, pocas o muchas, no importa. Lo que realmente importa aquí, es lo que hacemos con ellas, como nos paramos ante los problemas y como buscamos resolverlos.
La estrategia de un hijo de Dios, es rendirse a los pies de Dios, abandonarse a Su voluntad en la certeza de que solo en la voluntad de Dios estamos seguros.
Esto no significa inacción, sino que rendidos ante Dios, encontramos la fuerza y la claridad para enfrentar las dificultades de cada día.

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